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Yabba Dabba Doo! | Juego : Spectrum 48K | Taskset Ltd | Quicksilva

Yabba Dabba Doo! | Juego : Spectrum 48K | Taskset Ltd | Quicksilva

  • 24 de abril de 2017

Juego: Yabba Dabba Doo!

Spectrum 48K

Quicksilva

Autor: Taskset Ltd

1986

La historia se desarrolla, por supuesto, en la incipiente época prehistórica, en unos desolados e inhóspitos terrenos de donde emergerá a pasos agigantados (el progreso comenzaba ya por aquéllos entonces su frenética carrera), una pétrea y monolítica metrópoli: Bedrock.

Aquí es donde hace su aparición nuestro querido Pedro Picapiedra. Parece ser que las relaciones amorosas entre él y su amada de toda la vida se han visto deterioradas por algunas desconocidas razones y Pedro, para reconquistar el corazón de su Wilma, deberá construirla un chalecito en esta ciudad.

Pero para crear este «nidito de amor», Pedro necesitará de tu inestimable colaboración. Si consigues hacer que la casa esté acabada antes que el resto de la ciudad (cuya construcción se lleva a cabo muy rápidamente), Pedro te lo agradecerá eternamente.

En la primera pantalla encontrarás a Picapiedra en un desolado terreno que será el lugar exacto en el que tendréis que empezar a edificar. Para ello primero habrá que dejar el espacio completamente limpio de piedras y cascotes pequeños que deberéis arrojar en un profundo y oscuro pozo cercano. Una vez hecho esto, las rocas más grandes que se encuentran esparcidas por toda la zona serán las que te sirvan de inmejorable material de construcción. Pero, una vez que hayáis conseguido hacer la parte baja de la casa empezarás a tener que enfrentarte con los primeros problemas, como por ejemplo, el poder construir el tejado. Aquí necesitarás los servicios de una grúa prehistórica (léase el dinosaurio Dino). Para conseguir el diñero suficiente para alquilarlo, Pedro tendrá que buscarse algunos trabajillos ocasionales en la mina que le aportarán algunos suculentos beneficios económicos. Cuando, por fin, hayas conseguido poner la chimenea al edificio, Wilma se sentirá locamente enamorada y estará dispuesta a compartir su nuevo hogar con Pedro.

Lógicamente, las cosas no resultan tan sencillas como en un principio puedan parecer, puesto que en todo momento deberás estar pendiente de las energías de tu simpático compañero de aventuras, las cuales disminuirán considerablemente cuando Pedro se vea atacado por algún pterodáctilo, dinosaurio o tortuga y del mismo modo perderá una de sus valiosas vidas si es arrollado por algún rodado que surja de la mina. Las acciones que puede realizar Pedro son las de andar, correr, coger, soltar e incluso montar en su troncomóvil, así como moverse por las pantallas de izquierda a derecha o acercarse y alejarse en la profundidad de la pantalla, lo que evidentemente supone una gran variedad de movimientos y le imprime al juego un carácter de dinamismo.

En cuanto a las cuestiones gráficas, cabría decir que quizá el aspecto más pobre lo presenta el bicolor de todas sus pantallas, que inevitablemente dan una sensación un tanto triste, pero que, debido a las relativamente escasas posibilidades de memoria del Spectrum, en la mayoría de los casos es algo inevitable. Sin embargo, también hay que decir en su favor que los movimientos están bastante bien realizados y el diseño general de los gráficos y los personajes están muy a tono con la idea de lo que son los dibujos animados de los Picapiedra.

Lo más destacable viene dado en función de la fama de los protagonistas. El juego también es divertido.

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