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Road Runner - ZX Spectrum de US Gold (1987)

Road Runner - ZX Spectrum de US Gold (1987)

  • 19 de septiembre de 2019

Quién no ha oído hablar del ya famoso Correcaminos y su inseparable enemigo, Willy el coyote. Pues bien, si pocos personajes de dibujos animados quedaban por pasar delante de nuestras pantallas, estos dos eternos enemigos se ofrecen para que paséis un rato agradable y divertido con ellos.

¿Qué quieres saber?


Ficha de Road Runner

Videojuego: Road Runner

Sistema: ZX Spectrum 48K

US Gold

Programadores: Canvas (James Bagley, Dawn Drake, Martin Holland, Kevin Connelly, Scott Johnson, Fred Gray)

Año: 1987


Análisis de Road Runner

Microhobby nº151

Para aquellos que no hayáis conocido la frenética carrera del Correcaminos, siempre esquivando las numerosas trampas, marca Acmé, que el coyote le tiende, os diremos que ésa es la base fundamental del juego: evitar cualquier contacto con el coyote y, por supuesto, con cualquiera de sus ardides.

El escenario en el que se desarrolla la acción es un polvoriento desierto en el que el Correcaminos, como bien indica su nombre, debe correr sin parar evitando que el coyote le alcance. Para conseguirlo deberás superar un gran número de obstáculos entre los que se encuentran los siguientes:

— Minas modelo 23/5, marca Acme. Explotan al ser pisadas por cualquiera de los dos personajes. Si consigues que el coyote caiga en una de ellas tendrás una bonificación especial. Lo mejor es evitarlas, aunque si te gusta el riesgo puedes saltarlas, con lo que tu marcador de puntos crecerá notablemente.

— Camiones repartidores de los productos Acme. Su presencia es aleatoria, por lo que te puedes chocar con ellos sin apenas haberlos visto. Al igual que con las minas, si consigues que el coyote sea atropellado tu marcador aumentará.

— Rocas. Los movimientos de tierra son bastante frecuentes en nuestro desierto particular. A causa de ellos, pueden producirse derrumbamientos de carácter fatal para la vida de nuestro veloz amigo.

— Acantilados. Quizá sea de lo más complicado del juego. Para superarlos debes pulsar la tecla de salto en el momento justo, pero no te pares demasiado a pensártelo o el coyote dará buena cuenta de ti.

Por si todo este conglomerado de obstáculos naturales te parecía poco, el coyote ha conseguido ahorrar tal cantidad de dinero que su depósito de armas diversas bien puede parecer un arsenal digno de cualquier país en guerra.

Así, nuestro feroz enemigo dispone de dinamita en grandes cantidades, explosivo que suele arrojar desde su último modelo de helicóptero unipersonal. También dispone de un patinete a propulsión con lo que su velocidad es casi semejante a la de nuestro plumífero protagonista.

Además, también ha puesto trocitos de hierro escondidos dentro de las semillas que se encuentran esparcidas por todo el desierto. Éstas, de vital importancia para el mantenimiento de la energía del Correcaminos, son adulteradas con dicho metal para que así el coyote pueda retener al Correcaminos con un imán y, así, alcanzarle.

Pero todo no podía ser tan negativo y por ello los siempre todopoderosos programadores han colocado estratégicamente algunos elementos como suculentas limonadas, que te permitirán aumentar tu puntuación; atajos, que te dejan comenzar en el último nivel en el que finalizaste; pintura invisible, que hará que nuestra ave terrestre favorita desaparezca ante los mismísimos ojos del coyote, etc.

Correcaminos es un arcade en el que la habilidad y, sobre todo, la rapidez premian de manera considerable. La diversidad de niveles por recorrer y una adicción digna del conjunto total del producto hacen de él un buen programa en el que el entrenamiento es el factor más destacable.

Sólo cabe reprocharle los gráficos que representan a los protagonistas que, aunque simpáticos, se entremezclan en algunas ocasiones con el decorado.

Un hurra por los programadores de U.S. Gold que vuelven al buen camino.


Reseñas de Road Runner

Microhobby nº146

La relación entre el cómic y los juegos para ordenador se va haciendo día a día más estrecha. Cada vez es mayor el número de personajes famosos de este mundillo a quienes se les da la oportunidad de ampliar su bien merecido éxito logrado en tebeos o series televisivas de dibujos animados, e intentar convertirse en los nuevos ídolos de los videojuegos.

A lo largo de los últimos tres años, muchos han sido los personajes que se han embarcado en esta aventura del software: Popeye, Spiderman, Asterix, Dragons Lair, Los Picapiedra, El Increíble Hulk, Superman, Tarzán, El Inspector Gadget, Batman y un largo etcétera que configuran una extensa lista, en la que se alternan los éxitos más sonados y los más rotundos fracasos.

Esta vez, quien prueba fortuna de la mano de U. S. Gold es el simpático y eternamente acosado Correcaminos (bip bip), quien no ha podido escapar de la incansable persecución del coyote ni en las mismísimas pantallas de nuestros ordenadores.

El argumento del juego consiste, por supuesto, en escapar de las garras del Coyote evitando los innumerables obstáculos que encontraremos en nuestro camino (minas, grietas y demás maquiavélicas trampas ideadas por nuestro enemigo), a la vez que intentamos conseguir el mayor número posible de puntos recogiendo semillas, bebiendo zumos o sacándole la lengua al mismísimo coyote.

Este programa, dotado de unos buenos gráficos y un desarrollo bastante divertido, acaba de salir a la venta en sus respectivas versiones Spectrum, Amstrad, MSX y Commodore al precio de 875 pesetas.


Valoración de Road Runner

Microhobby nº151

  • Originalidad: 70%
  • Gráficos: 70%
  • Movimiento: 70%
  • Sonido: 80%
  • Dificultad: 90%
  • Adicción: 80%