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Megaphoenix - MSX de Dinamic (1991)

Megaphoenix - MSX de Dinamic (1991)

  • 29 de noviembre de 2020

Lo que son las cosas. Ni más ni menos que uno de los programas míticos de la historia de los videojuegos, "Phoenix", reaparece en los años 90 con una inusitada fuerza.

Ficha de Megaphoenix

Videojuego: Megaphoenix

Sistema: MSX

Dinamic

Programadores: Marcos Jourón

Año: 1991


Análisis de Megaphoenix

MSX Club nº75

Lo que son las cosas. Ni más ni menos que uno de los programas míticos de la historia de los videojuegos, "Phoenix", reaparece en los años 90 con una inusitada fuerza.

Los responsables de tal cosa son los programadores de Dinamic; en esta ocasión se han encargado de la confección del juego personalmente, olvidándose de los miembros del equipo Iron Byte, quienes últimamente habían realizado los lanzamientos de la firma madrileña.

Para aquellos que, como yo, hayan asistido al nacimiento, en su día, de la máquina de salón original, el programa es ya de por sí de interés.

Recordemos, pues, cual era la estructura de este vistoso arcade. Aunque parezca increíble, por aquello de que los mitos no han tenido ningún origen real, los"matamarcianos" nacieron y se hicieron con un lugar de importancia en el mercado informático gracias a "Phoenix". Y es que el juego fue uno de los primeros, junto a "Galaxians", "Moon Cresta", "Asteroids" y "Scramble", que se encargó de popularizar el género, hasta tal punto que los arcades espaciales fueron rápidamente identificados y comparados a partir de "Phoenix".

Así pues, la reaparición del juego, pero incluyendo en su código y su aspecto visual los adelantos propios de los tiempos que estamos viviendo, es más que una buena noticia.

El "Phoenix" original no tenía complicados argumentos, con lo que en su sosias comparte esta característica. Pero a partir de ahí, únicamente ha sido conservado su espíritu y su concepción global de la jugabilidad.

Los recordados (a la par que discretamente odiados) pájaros del juego original, han sido trasladados a esta nueva producción, conservando su aspecto amenazador, así como su grado de peligrosidad.

Si algo se le podía reprochar a "Phoenix", eso era su absoluta carencia de encanto estético, un factor que, como suele ser habitual en los programas de Dinamic, ha sido cuidado notablemente en la nueva producción. Así, las naves enemigas aparecen exquisitamente definidas, plagadas de detalles y su eficacia es más que proverbial.

El movimiento es de una suavidad pocas veces igualada, ni siquiera por los cartuchos nipones, notándose, en general, un atento ojo clínico escrutando la confección del juego mientras estaba siendo programado; discutiendo cada punto, analizando los pros y los contras de cada problema.

El juego está dividido en seis niveles, o lo que es lo mismo, seis oleadas de enemigos, que son repetidas sucesivamente con el consabido aumento de dificultad. Las dos primeras adoptan el aspecto del más tradicional "Galaxian"; es decir, los cazas enemigos se sitúan en la parte superior de la pantalla, mientras que la nave manejada por el jugador permanece en el extremo inferior.Los alienígenas van atacando a nuestra nave, siempre en grupos que no superan los cuatro cazas. Nuestra única misión será acabar con ellos haciendo uso de un potente cañón láser, aunque podremos activar también una barrera protectora que nos vuelve inmunes a los ataques enemigos, a la vez que se revela como una mortífera barrera para los agresores.

Pero todo tiene sus inconvenientes, y el hacer uso de este escudo tendrá fatales consecuencias; nuestra nave permanecerá inmóvil mientras esté activado, y además, no podremos hacer uso de él con asiduidad, pues precisa de un cierto tiempo de recarga de energía para funcionar correctamente.

Las dos siguientes fases tienen como protagonistas a enemigos aún más peligrosos. Su característica es la de que cambian constantemente de dirección en su avance, con lo que nuestros disparos difícilmente pueden ser orientados cuando la pantalla se llena de estos seres. Por si fuera poco, cuando llegan a una altura determinada, eclosionan, surgiendo de su interior los horribles pájaros a los que antes hacía referencia.

Sólo son vulnerables si nuestros disparos llegan a tocar su parte central.

La quinta fase está presidida por la "Megaphoenix" del título, cuya boca constituye su único punto débil. Se trata de una siniestra ave metálica, la cual sobrevuela la pantalla lanzando enormes huevos que estallan y se dividen en dos partes al llegar a la altura de la nave que domina el usuario.

Cuando hayamos acabado con tan peligroso personaje, se nos concederá un nuevo tipo de arma, más sofisticada, que nos ayudará cuando vayamos avanzando en el juego; esta podrá ser un cañón láser lateral, o una munición más potente.

Finalmente, la última escena del ciclo nos enfrenta a la nave insignia de la rebelión intergaláctica, una impresionante estructura metálica bellamente diseñada, que ocupa gran parte de la pantalla. Para protegerla cíe nuestros ataques, unos veloces pájaros intentarán destruirnos, actuando como futuristas kamikazes.

La única forma de destruirla es disparando insistentemente al centro, justo en el lugar en que emerge la barrera de protección que salvaguarda a una grotesca cabeza, que será nuestro siguiente objetivo.

De todas las actualizaciones que de los juegos que han originado la industria del videojuego han sido realizadas, "Megaphoenix" es, sin lugar a dudas, la más cuidada. Se nota el extremo cuidado de sus programadores, originado probablemente, además de por el cariño hacia el juego original, por el ansia de conseguirán buen producto Dinamic, algo que hace tiempo que no hemos tenido oportunidad de ver.

Y todos sabemos que los sofisticados arcades intergalácticos de Konami son mucho mejores, estructuralmente, que este "Megaphoenix", pero precisamente por su complejidad pueden resultar prohibitivos para un determinado tipo de público.

Comparar a este lanzamiento de Dinamic con, por ejemplo, la saga de "Nemesis", es algo que está fuera de lugar. Tenemos que juzgar cada juego en su entorno, y "Megaphoenix" no puede disponer de las ventajas técnicas que supone el disponer de un cartucho como soporte físico.

En cuanto el posible usuario/comprador sea capaz de sumir esta desventaja del software en cinta frente al de cartucho, probablemente pueda empezar a disfrutar de propuestas atractivas, y "Megaphoenix" es una de ellas.

Tomando como referencia de nuevo a los programas japoneses, os expondré un claro ejemplo; la versión producida por Taito de "Galaxians", un juego de similares características a "Megaphoenix" y al que me he referido con anterioridad, era una perfecta réplica del arcade de salón, pero nada más.

Por su parte, la producción de Dinamic es una cuidada reconstrucción de la máquina original, haciendo un provechoso uso de la experiencia adquirida por los programadores gracias a los años transcurridos.

Realmente es poco frecuente encontrar en el mercado videojuegos nacionales tan atractivos , y precisamente por eso debemos prestar una especial atención a "Megaphoenix". Se lo merece, a pesar de no haber sido concebido especialmente para los ordenadores del norma japonesa.

Sistemas


Valoración de Megaphoenix

MSX Club nº75

  • PRIMERA IMPRESIÓN: Recuperación de un clásico.
  • SEGUNDA IMPRESION: ¿Le hará justicia?
  • TERCERA IMPRESION: Pues sí, es absolutamente imprescindible.

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