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Slap Fight - ZX Spectrum de Imagine Software (1987)

Slap Fight - ZX Spectrum de Imagine Software (1987)

  • 26 de septiembre de 2019

Al mando de mi Slapfighter me dirijo hacia el planeta Orac. Misión: defender la colonia humana de la invasión alienígena. Espero regresar a la base antes de que estos monstruos consigan destruirme. Fin del comunicado.

¿Qué quieres saber?


Ficha de Slap Fight

Videojuego: Slap Fight

Sistema: ZX Spectrum 48K

Imagine Software

Programadores: Probe Software Ltd (Nick Bruty)

Año: 1987


Análisis de Slap Fighter

Microhobby nº147

Sabía perfectamente que ésta podía ser la última transmisión que recibieran en la base: la atmósfera de Orac estaba cerca y quién sabe lo que allí me estaba esperando.

Orac era una colonia de cierta relevancia por sus minas de titanio, muy utilizadas por la confederación. El último mensaje recibido indicaba que las fuerzas militares de defensa allí establecidas habían sido aniquiladas.

Los invasores sólo respetaron las vidas de los mineros que todavía les eran útiles para explotar los yacimientos de Titanio.

Sólo me quedaba la esperanza de que algunos de los suministros no hubieran sido destruidos para que mí nave pudiera repostar tras las duras luchas que, a buen seguro, iba a tener que mantener contra esos malditos alienígenas.

Planeé largo tiempo sobre una superficie de aspecto pacífico y sin ningún rastro de violencia, cuando, de repente, aparecieron formaciones de naves alienígenas que, sin preguntar siquiera (¡qué mal educados!), reconocieron el emblema de la confederación en mi nave y comenzaron a disparar sobre mí con sus horribles obuses caloríficos que buscaban impasibles la estela de mi nave. Sólo mi rapidez de movimientos, digna de un cometa, podría liberarme de tan caluroso final.

Tras un cerrado tiroteo vi como tres de las naves invasoras caían sobre la superficie del planeta dejando tras de sí. Pero una de ellas se desintegró en el aire y pude ver con asombro como, en el lugar que ocupaba, aparecía una estrella prácticamente idéntica a los suministros de la confederación. Me acerqué a ella con cierta precaución y al rozarla mi nave sufrió una convulsión y noté como la rapidez de movimiento y la velocidad punta de la nave se multiplicaban por cinco.

«¡Vaya con la estrellita!», exclamé. Pero no tuve tiempo para más pensamientos, porque en ese momento observé que una horda de nuevos enemigos se acercaban por el este. Tras el combate aparecieron más estrellas como la anterior y fui recogiéndolas una a una, viendo como mi nave mejoraba su sistema de ataque y defensa.

Entre las mejoras que obtuve destacaban: un acumulador de partículas, que aumentaba la potencia de disparo de la nave en forma de proyectiles laterales; una escuadrilla extra que se añadió a la nave haciéndola más vulnerable por su tamaño, pero también más rápida y eficaz; bombas de nitronio, de gran potencia destructiva, sobre todo para los enemigos terrestres; láser de alta penetración, ideal para el combate aireaire contra los cazas; misiles termodirigidos que se disparan teniendo como rumbo original las ocho diagonales posibles, conocidos en la confederación como los detecta por su rapidez y efectividad; escudos temporales, que resisten más o menos tiempo dependiendo del número de impactos que reciban, etc. En fin, un arsenal digno de un destructor clase Emporium.

Pero todas estas sofisticadas armas no bastaban para luchar contra los centinelas de zona que aparecían cada cierto tiempo delante de mí. Contra ellos lo más efectivo era el ataque fugaz y una rápida retirada antes de que sus radares de fotones me localizarán. Pero no tuve suficiente habilidad y vi como el indicador de daños brillaba con un rojo que hacia daño a los ojos. Un torpedo ion había traspasado mi escudo y la nave se precipitaba hacia el suelo, perdiendo altura a una velocidad vertiginosa. Era mi fin, pero...

De tu habilidad depende que sea el fin de la colonia o, por el contrario, demuestres tu pericia y los pocos invasores que sobrevivan se retiren a grandes velocidades hacia su galaxia de Oriaen.

«Slap Fight» es un arcade que, aunque carente de originalidad, posee un desarrollo rápido y adictivo que no permite levantar el dedo del disparador del joystick La pantalla de juego está, como viene siendo habitual, dividida en dos partes bien diferenciadas: la zona de marcadores, vidas restantes y opciones a elegir, y la parcela donde evolucionas con tu nave.

Los gráficos son los acostumbrados en estos programas en los que premia más la visibilidad que la perfección, por lo que se ha suprimido el color en el escenario de juego, cambiando éste por un nítido blanco y negro. El movimiento, todo lo veloz que se puede desear, imprime una rapidez al juego que no da pie al aburrimiento.

En resumen, una nueva conversión de máquina de videojuegos de la casa japonesa Taito, que se ha realizado con toda la perfección que el Spectrum permite, teniendo como único objeto la diversión y el entretenimiento.


Valoración de Slap Fight

Microhobby nº147

  • Originalidad: 50%
  • Gráficos: 70%
  • Movimiento: 80%
  • Sonido: 60%
  • Dificultad: 80%
  • Adicción: 90%