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Rambo - Amstrad CPC de Ocean Software (1986)

Rambo - Amstrad CPC de Ocean Software (1986)

  • 29 de diciembre de 2019

De nuevo el cine, de la mano de una película de indudable éxito y popularidad, da pie para la creación de un programa de ordenador, en el que una acción trepidante preside todas las pantallas del mismo.


Ficha de Rambo

Videojuego: Rambo

Sistema: Amstrad CPC

Ocean Software

Programadores: J.E. Cosby & Colin, Steve, Jim and Craigy

Año: 1986


Análisis de Rambo

Amstrad Semanal nº34

De nuevo el cine, de la mano de una película de indudable éxito y popularidad, da pie para la creación de un programa de ordenador, en el que una acción trepidante preside todas las pantallas del mismo.

Nos referimos a la penúltima aventura de Silvester Stallone, lejos quedan ya Rocky, Acorralado, y demos éxitos taquilleros de este héroe de la pantalla. Cuando los cines de riguroso estreno anuncian Rocky IV en sus carteleras, en nuestro ordenador podemos disfrutar de Rambo.

Nuestro hombre descansaba apaciblemente en un modesto hotel de Saigon, en espera de nuevas ordenes, sin explicarse por que motivo se le había sacado de su regimiento y mandado a la capital sin mas noticias.

Tras varios días de espera, recibe orden de presentarse urgentemente ante el coronel Trutman, jefe del departamento de espionaje e investigación del tercer cuerpo de ejercito.

Cuando es recibido por el coronel le es comunicado que ha sido elegido, entre miles de aspirantes, para llevar a cabo una peligrosa misión dentro de las lineas del Vietcong.

La elección ha sido difícil y en ella se han tenido en cuenta tanto las inmejorables cualidades físicas de los aspirantes, como el historial de guerra en poder de los servicios centrales de documentación.

El objetivo de Rambo, es adentrarse en un campamento de prisioneros del Vietcong en estricta misión de safari fotográfico, en la que debe obtener pruebas inequívocas de que en el mismo se encuentran cautivos, soldados americanos.

Dado el carácter de la misión, su presencia debe de ser totalmente inadvertida por el enemigo y nuestro hombre debe actuar con extremada cautela para evitar ser descubierto.

Las únicas armas a emplear son: la cámara de fotos con teleobjetivo y un machete de monte, con el cual puede silenciar a alguno de los centinelas que se crucen en su camino, pero sin pasarse.

Su presencia debe ser tan etérea, que se le prohibe liberar prisioneros, y llevar cualquier arma de fuego.

Una vez conseguidas las preciosas instantáneas, debe salir del campamento y escapar en un helicóptero preparado al efecto.

Con ordenes tan concretas, Rambo es conducido a las proximidades del campamento y abandonado a su suerte. En la espesura de la jungla, se desliza hasta los limites del campo de prisioneros y se infiltra por una de sus instalaciones.

Eliminado a los soldados estrictamente indispensables, a golpe de machete, cumple a rajatabla las ordenes recibidas, sigilosamente se va adentrando en el campamento, hasta que llega a la zona de máxima seguridad, donde se encuentran los prisioneros.

Aproximándose hasta unos 100 metros, consigue introducirse debajo del suelo de una cabaña y apunta el objetivo de su cámara hacia una cruz de madera en la cual se encuentra atado un prisionero.

Cuando el objetivo de su cámara queda enfocado con nitidez, la terrible mueca de dolor del prisionero le impresiona grandemente, pero aun se queda más impresionado cuando después de dos instantáneas, en aquella terrible expresión de dolor, reconoce la cara de su entrañable amigo, y años atrás compañero de filas; Billy Banks.

Desde este momento, el safari fotográfico dejó de tener sentido para Rambo, e incumpliendo las ordenes del coronel, decide tomar las armas y rescatar a su amigo y a los demás prisioneros americanos del campo.

Misión nada fácil, porque ha de combatir contra un campamento entero de soldados, consiguiendo las armas y municiones de los enemigos abatidos, solamente la fuerza y el carácter indomable de Rambo podrían lograrlo.

Un programa de acción trepidante y de total aniquilación, en el cual los soldados enemigos nos acosan como una plaga.

Localizados en distintos puntos del campamento, se encuentran granadas, fusiles ametralladores y el poderoso lanzagranadas que ha hecho de Rambo un héroe.

on estas armas mortíferas, podemos enfrentarnos a los soldados enemigos con más posibilidades de éxito, liberar a los prisioneros requiere conocer perfectamente el campamento y un valor y arrojo del que solo Rambo puede hacer obstentación.

Reseñas de Rambo

Amstrad Semanal nº32

De la mano de la prestigiosa casa inglesa de software Ocean, y comercializado en España por Erbe Software, los «jugones» de Amstrad ya pueden disfrutar viviendo una de las aventuras más famosas, y fantásticas, de la historia del cine; la epopeya de Rambo, feroz luchador, atleta, más bueno que el pan y duro entre los duros.

El juego es un arcade del más puro estilo, todo nervios y emoción. Ya sabéis, rapidez centelleante y joystick, mucho joystick. Los gráficos de Rambo están muy bien hechos, aunque no sea el no va más de los programas para Amstrad en este sentido.

Sistemas


Valoración de Rambo

Amstrad Semanal nº34

Bueno

  • Originalidad: -
  • Gráficos: -
  • Movimiento: -
  • Sonido: -
  • Dificultad: -
  • Adicción: -