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Hijack | Juego: ZX Spectrum | Electric Dreams | Keith Burkhill · 1986

Hijack | Juego: ZX Spectrum | Electric Dreams | Keith Burkhill · 1986

  • 21 de enero de 2018

Juego: Hijack

Sistema: ZX Spectrum

Electric Dreams

Programadores: Keith Burkhill, Nigel Alderton

1986

Hijack es un juego de estrategia, pero con unas características muy peculiares. Al contrario de lo que nos suene en ofrecer los juegos de este estilo en los que el us

o de la inteligencia se antepone al de la habilidad (al menos en teoría), Hijack posee unos cuidados aspectos gráficos.

Como habréis podido comprobar, normalmente en los juegos tipo wargames o similares, normalmente los programadores no suelen preocuparse excesivamente de la presentación de las pantallas, por esta razón Hijack engaña totalmente con su apariencia. A pesar de que a primera vista parece un juego tipo Impossible Mission, en realidad es mucho más parecido a programas como, por ejemplo, Elecciones Generales.

El argumento de Hijack es el siguiente: Representamos el papel del jefe del Departamento del gobierno encargado de la lucha pacífica y burocrática frente al terrorismo. En nuestras manos está el lograr erradicar este grave problema. Para ello, tal y como haría un verdadero político, tendremos que encargarnos de movilizar todos los departamentos pertinentes y dar las órdenes oportunas a cualquier estamento o persona que esté relacionado con dicho asunto. Asi. bajo nuestra responsabilidad está el movilizar a la policía, encargar campañas antiterroristas o tramitar los asuntos burocráticos correspondientes. Para ello tendré mos que movernos incansablemente por los despachos, solicitando informes, hablando con otros directivos, consiguiendo financiaciones, etc...

Lo lógico en un juego así, seria que todos estos datos se nos ofrecieran en la pantalla en forma de listas o menús, pero aquí es donde radica la originalidad de Hijack, ya que, el jugador no debe limitarse a pulsar la tecla para realizar la operación correspondiente, sino que debe ponerse en «movimiento» y recorrer los despachos del ministerio recabando información. Un juego que ha sabido combinar perfectamente el interés interno y la apariencia externa.