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Freddy Hardest - ZX Spectrum de Dinamic (1987)

Freddy Hardest - ZX Spectrum de Dinamic (1987)

  • 16 de septiembre de 2019

Freddy, uno de los borrachines más famosos de toda la galaxia, se enfrenta con una aventura que va a poner a prueba todas sus habilidades para poder salvar su pellejo, al que varios han puesto precio a causa de su oficio: agente secreto.

¿Qué quieres saber?


Ficha de Freddy Hardest

Videojuego: Freddy Hardest

Sistema: ZX Spectrum 48K

Dinamic Software

Programadores: Emilio Pablo Salgueiro Torrado, Luis Rodriguez Soler, Javier Cubedo, Manuel Cubedo, Raul Ortega Palacios

Año: 1987


Análisis de Freddy Hardest

Microhobby nº152

Pero vamos a ver cómo nuestro héroe se ha involucrado en esta historia.

Un buen día, Freddy fue invitado a una de las orgías desenfrenadas a las que asistía frecuentemente, en las que el alcohol corría como si fuera agua y las borracheras eran grandiosas.

En ella, como bien os podéis imaginar, el grado de alcohol que circulaba por las venas de Freddy era lo suficientemente grande como para que cometiera vanos errores. Primero se peleó con varios de los asistentes, que «amablemente» le acompañaron hasta la puerta. El segundo error que cometió fue meterse en su nave en el estado en que se encontraba que, desde luego, no era el adecuado para conducir. Y el tercero y más grave, fue dedicarse a jugar con los aerolitos que encontraba en su camino de regreso.

Uno de ellos, le embistió de tal manera que perdió el control de su nave y ésta empezó a caer en picado sobre la órbita de un plañe ta que le resultaba familiar, pero que debido a su estado. no era capaz de reconocer.

Tras un «suave» aterrizaje en una de las lunas del planeta, Freddy recuperó parte de los sentidos que estaban dormidos por la acción de la bebida. A primera vista, aquel desolado paisaje se parecía mucho a una de aquellas películas que había contemplado años antes en el centro de formación de SPEA (Servicio de Contraespionaje de la Confederación Sideral de Planetas Libres).

Tras unos momentos de duda, su cara palideció notablemente, como si hubiese descubierto el desagradable lugar donde se hallaba. El Freddy borracho y pendenciero cambió a uno de aspecto frío y calculador que acababa de descubrir que estaba en la luna del planeta Ternat. donde se hallaba la base enemiga de los moradores, extrañas mutaciones de humano y reptil, de puntiagudas orejas y gran agresividad.

Para colmo de males, los moradores habían puesto precio a la cabeza de Freddy debido a la última jugarreta que les gastó, fastidiando todos sus planes de invasión de una estrella de la Confederación.

Nuestro protagonista pensó por unos instantes cuáles serían las posibilidades a valorar. Pedir ayuda por radio sería un suicidio, ya que intervendrían su conmutación y se lanzarían a su casa; intentar arreglar la nave para escapar tampoco era posible porque se encontraba en un estado en el que más valdría regalársela a un chatarrero que intentar repararla.

La única solución posible era buscar la entrada de la base secreta de los moradores, teniendo en cuenta que debería sortear todos los peligrosos seres que habitan en la superficie de la luna, y una vez allí robarles una nave con la que escapar.

Desde luego el plan no era el más sencillo, pero era el único y no había elección, por lo que Freddy se dispuso, armado con su láser, a la búsqueda de la entrada de la base.

En su camino encontró diversas formas de vida y robots que le cortaban el paso. Pero gracias a su conocimiento de las artes marciales y a su puntería pudo evitarlos sin demasiados riesgos.

También cruzó algunos cráteres y acantilados, pero eso no era un obstáculo para un agente de la categoría de Freddy.

Al final, descubrió la entrada en la base, y se dirigió hacia ella confiando en que nadie hubiera notado su presencia.

Una vez allí, recordó el sistema de seguridad que utilizaban los moradores para que nadie pudiera escapar de allí sin su consentimiento.

Dicho sistema se basaba en una serie de claves que había que conseguir de algunos de los 16 terminales que existían por toda la base. Los datos a conseguir eran: el nombre clave del capitán y la preparación de la nave para el salto al hiperespacio.

Además de esto, había que cargarla de energía, para lo cual había que conseguir unas baterías nucleares que también estaban dispersas por la base.

Pero lo que Freddy desconocía hasta el momento era que en el hangar de la base había cuatro naves, cada una de las cuales poseía un código de color distinto (azul, verde, rojo y blanco), por lo que había que conseguir los datos completos de una de las naves antes de dirigirse a ella. Es decir, en el caso de que Freddy quisiera utilizar la nave azul, debería hacerse con la clave del capitán de dicho vehículo, prepararla para el hiperespacio y cargarla con una de las baterías nucleares. Así, los moradores evitaban que fuera fácil escapar del complejo.

Pero por si esto fuera poco, cada cierto tiempo ponían fuera de servicio algunos terminales, por lo que podías perder unos preciosos segundos mientras esperabas el inútil mensaje de fuera de servicio.

Todo esto es lo que tiene que realizar Freddy en un juego que, como es costumbre en Dinamic, posee un divertido y rápido desarrollo. Además se combinan los géneros que más adeptos poseen en el mercado: arcade de habilidad (primera carga) y videoaventura (segunda carga).

Si todo esto lo acompañamos con buenos gráficos, escenarios bastante bien conseguidos, alto grado de adicción y un movimiento de lo mejorcito que hemos visto, convertimos a «Freddy Hardest» en un n.°1 en potencia.

¡Chapeau! de nuevo, ante este último éxito de Dinamic.

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Reseñas de Freddy Hardest

Microhobby nº151

Parece que fue ayer, pero ha transcurrido ya casi un año desde que Dinamic anunció la inminente aparición en el mercado de un nuevo juego que iba a recibir el nombre de «Freddy Hardest.»

Como recordaréis los más viejos del lugar, en MICROHOBBY publicamos incluso una serie de historietas protagonizadas por dicho personaje, por lo que hablar a estas alturas de las características de este programa parece no resultar de la máxima actualidad.

Sin embargo, lo que sí es noticia es que, por fin, y tras una larguísima espera, el último arcade de Dinamic está ya en la calle.

El argumento de lo que va a ser el futuro gran éxito de Dinamic (no nos cabe la menor duda de ello) nos invita a representar el papel de Freddy, un rico heredero de no muy buena reputación y peores hábitos que, accidentalmente, se ve envuelto en una peligrosa misión de espionaje sideral.

Como ya viene siendo casi habitual en las últimas creaciones de Dinamic, «Freddy Hardest» está dividido en dos partes encadenadas por una clave de acceso, por lo que se le puede considerar como un nuevo juego dos-en-uno.

En los múltiples escenarios en los que se desarrolla la acción. Podremos encontrarnos con todo tipo de peligros y enemigos que nos acosarán sin cesar, por lo que la emoción y diversión parecen estar más que aseguradas, lo cual, por tratarse de quien se trata, no nos asombra lo más mínimo.


Valoración de Freddy Hardest

Microhobby nº152

  • Originalidad: 60%
  • Gráficos: 80%
  • Movimiento: 80%
  • Sonido: 70%
  • Dificultad: 90%
  • Adicción: 90%

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