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Bounder | Juego: Spectrum | Shaun Hollingworth | Gremlin Graphics

Bounder | Juego: Spectrum | Shaun Hollingworth | Gremlin Graphics

  • 15 de octubre de 2017

Juego: Bounder

pectrum 48K

Gremlin Graphics

Programadores: Shaun Hollingworth, Chris Kerry, Peter M. Harrap, Marco Duroe

1986

Extraño, verdaderamente extraño es este Bounder. La primera vez que lo cargas, ves una cosa redonda que se mueve, unos cuadrados con un montón de rayas y unos bichos que aparecen de vez en cuando..., en fin, que no te enteras de nada.

Pero cuando llevas un rato jugando, compruebas, no sin sorpresa, que la cosa redonda es ni más ni menos que una pelota de tenis, que los cuadrados representan una ciudad vista desde arriba (con sus casas, la carretera, jardines...) y que los bichos no son otra cosa que pájaros que revolotean tranquilamente.

Entonces empiezas a darte cuenta de que lo que tienes que hacer es controlar a la pelota y conseguir que ésta vaya botando por los lugares en los que no pueda sufrir ningún daño, es decir, sin tocar el suelo en sitios peligrosos como montículos de arena sobre cristales rotos.

Aquí, a estas alturas del juego, ya te habrás percatado de que Bounder es un programa verdaderamente entretenido y superadictivo.

Aparentemente puede parecer que la técnica y el desarrollo del juego son simples, pero esto no es así, pues es un poco complicado hacerse con el dominio de la pelota y, por otra parte, también es bastante difícil (aunque sin pasarse) el ir consiguiendo que los botes se vayan realizando en los lugares exactos.

Bounder es un programa que sin excesivos alardes de grandeza consigue unos objetivos muy brillantes, y tanto en sus aspectos de divertimento como en sus características gráficas, resulta un juego absolutamente original y realizado con un estilo muy particular en función de la luminosa idea del argumento.

Acerca de los aspectos gráficos lo que más cabría destacar es, además de lo particular de sus diseños, el magnífico scroll de las pantallas, las cuales desfilan ante nosotros con una gran suavidad a la vez que de una forma muy bien relacionada con la velocidad de la pelota.

En definitiva, un gran programa en el que se ha conseguido una interesante mezcla de acción y habilidad que nos mantiene en una divertida tensión durante la totalidad de sus 174 pantallas.