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World Class Rugby - ZX Spectrum de Audiogenic Software (1991)

World Class Rugby - ZX Spectrum de Audiogenic Software (1991)

  • 21 de junio de 2018

Precisamente por ese carácter recio y varonil del que alardea este deporte no creemos que tengáis —los españoles, queremos decir— mayores problemas para haceros con él. Ni es un deporte «yankee», ni fue inventado ayer, así que es más que probable que muchos de vosotros conozcáis ciertas reglas y normas. Incluso damos por hecho que más de uno se ha echado un par de panzadas en la hierba cuando manejaba el balón ovalado, o quizás hasta se rompió algo. De una forma u otra apostamos porque estáis lo suficientemente familiarizados con este deporte como para afrontar el juego de Audiogenic con garantías de jugarlo a la primera.

¿Qué quieres saber?


Ficha de World Class Rugby

Videojuego: World Class Rugby

Sistema: ZX Spectrum 48K/128K

Audiogenic Software

Programadores: Denton Designs (Antony McCabe, Ally Noble, David Whittaker)

Año: 1991


Preview World Class Rugby

Bueno, ya lo hemos dicho, los encargados de llevar el campeonato mundial de rugby al Spectrum han sido los señores de Audiogenic, aunque los programadores nos constan como Denton Designs, autores de juegos tan extraños como Double Take, Eko o Shadow Fire.

Y hablábamos de vuestra familiarización con este enraizado deporte porque si alguna línea han seguido estos programadores para llevar a cabo su versión del Rugby, ésta ha sido una exhaustiva, escrupulosa y absolutamente práctica. Su programa contempla normas, lances y todo tipo de jugadas estratégicas que podremos seguir gracias a la colocación en pantalla de una serie de posibles jugadas a realizar.

Las melées, carreras, penaltyes, conversiones, patadas a seguir, todo está reflejado en un juego que apuesta firmemente por la seriedad, y que espera que podamos seguirlo con el mismo interés que ellos han puesto.

En principio nos hemos quedado anonadados con las opciones. Para empezar da pié a la competición simultánea de dos jugadores —la máquina también cuenta, claro— en forma de partido amistoso, abriéndose en este campo posibilidades de participar en una liga o en el mismísimo campeonato del mundo donde confluyen un total de dieciséis selecciones, excluida España. Eso dependerá de nuestras ambiciones y del grado de experiencia o tranquillo que vayamos adquiriendo.

Capítulo aparte, quizás más destacable, merece sin duda un menú que nos permite personalizar el juego. En este sentido han tenido en cuenta una opción que a muchos nos hubiera traído quebraderos de vista. Se trata de los colores, tanto del campo como de los jugadores. Gracias a este menú podremos alterar el fondo y los caracteres haciéndolos más visibles, chillones, espectaculares. En este mismo menú modificaremos el tiempo de juego, el nivel de dificultad —o de maestría de los contrarios—, las habilidades —que pueden ser diferentes—, el recuadro del radar o los fueras de juego. Es decir que tan pronto te puedes pasear por el césped impunemente como te son señaladas todas las faltas del mundo e incidencias que, lamentablemente, se nos escapan.

Está todo preparado para que nos echemos una partidita, amistosa claro. Esperamos a que salgan los jugadores al verde con manchas negras y fijamos los controles adecuados para soltar la pelota a seguir. La fuerza e inclinación de la pelota serán elegidas a través de un recuadro que contiene dos coordenadas móviles y que desaparece en cuanto lanzamos el puntapié. A partir de este momento se abre la veda, y entonces es cuando notamos los primeros inconvenientes.

Por ejemplo, los jugadores, que son muy rápidos y veloces, forman parte de un gráfico poco perfilado y demasiado igualado. Sólo ese famoso rombo, en este caso, con diferentes colores, es capaz de diferenciar a los miembros de uno y otro equipo. Pero, ¿y el balón?. El rugby es un deporte trepidante. dominado por las correrías de un lado a otro y los pases largos de balón. Entre tanto jugador corriendo y lanzándose al suelo, es inevitable que desaparezca el cuero de nuestros ojos, y vuelva a aparecer en manos de los contrarios.

Un detalle que a nosotros nos ha causado cierta curiosidad es la forma en que los jugadores se tiran al contrario. Como verdaderos salvajes. Y si le agarran y son capaces de sujetar el balón, se forma una melée que es digna de ser contemplada.

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Pokes de World Class Rugby

No hay pokes.


Valoracion de World Class Rugby

  • Gráficos: 60%
  • Movimiento: 75%
  • Sonido: 60%
  • Adicción: 80%
  • Nota final: 76%

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