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Booga-Boo * Bugaboo | Commodore 64 | Paco Suarez & Pedro Ruiz

Booga-Boo * Bugaboo | Commodore 64 | Paco Suarez & Pedro Ruiz

  • 18 de enero de 2016

Una nave de exploración ha detectado formas de vida desconocida en un lejano planeta, y los tripulantes deciden efectuar un reconocimiento del inhóspito mundo desconocido, enviando una sonda, “La Pulga 64”. Esta narración nos introduce en uno de los juegos más conocidos y ampliamente difundidos del extenso catálogo de Commodore 64. Deben existir pocos usuarios de este ordenador, que a estas alturas no hayan pasado horas intentando “salvar a la pulga”, o por lo menos, no hayan oído hablar de este apasionante juego.

Objetivo

En sí, el objetivo del juego es muy simple: se trata, sencillamente de sacar a la pulga del agujero sobre el planeta desconocido. Sin embargo, la cosa no es tan fácil como a primera vista parece. En primer lugar no existe ningún tipo de puerta, ni grietas, ni pasadizos, ni más salida en definitiva, que el propio agujero donde ha caído. Por si esto no fuera ya suficiente dificultad, se va a encontrar nuestra pulga con plantas carnívoras, situadas en todos los puntos estratégicos del recorrido, así como un dragón que (no sabemos exactamente por qué, aunque suponemos que deber ser porque la pulga le parece muy apetitosa) se dedicará a perseguirla durante el transcurso de toda la partida.

Debido a que la zona en la cual puede moverse la pulga es demasiado grande, no se representa por entero en la pantalla, y van apareciendo nuevas partes a medida que la pulga avanza. Por esta razón, no se llega a saber con fidelidad por donde va surgir el dragón.

No es fácil, por tanto, enfrentarse por primera vez en solitario ante las complicaciones que dificultan enormemente la salvación de la pulga del extraño mundo donde se encuentra.

Aparte de la presencia del dragón y las plantas carnívoras, otro problema muy importante que surge es saber calcular la efectividad y longitud de los grandes saltos que la pulga realiza.

Descripción

El mecanismo de movimiento de la pulga es increíblemente simple. No recuerda en absoluto a esos juegos que todos hemos probado, en los cuales necesitamos usar el joystick y el teclado, y nunca llegamos a aprender bien para que sirven todo el despliegue de teclas que debemos pulsar si la ocasión lo exige.

Booga-Boo basa su gran originalidad en ser un juego fácil de manejar, pero extremadamente difícil de dominar. Con el único uso del joystick podemos controlar las evoluciones de la pulga por lo pantalla, y eludir los peligros que le acechan. Nuestra pulga no puede luchar, ni disparar; su única salvación ante el peligro es huir y es aquí donde sale a la luz la pericia de cada jugador.

El paisaje que se ofrece a nuestra vista está constituido por una serie de accidentes geográficos, situados a distintas alturas y de distintos colores, a los cuales llamaremos regiones. Cada región posee varias plataformas sobre las cuales se puede posar la pulga, para que al ir saltando de una a otra, vaya ganando altura. Es difícil en un principio saltar de una región a otra, porque al menor error que hayamos cometido en el cálculo de la fuerza, la pulga rebotará y caerá de nuevo al suelo, mermando nuestra paciencia a cada momento.

A través de toda la pantalla, la pulga puede saltar de una región a otra, y de esta manera ir acercándose a su objetivo. No obstante, aunque hay infinidad de caminos que ir inventando, y podemos dar muchos rodeos, el camino más fácil y rápido es ascender en zig-zag alrededor de la linea de caída que la pulga deja al descender.

Saltando de derecha a izquierda de la vertical del agujero, vamos aumentando la altura poco a poco, hasta llegar a la última (y de hecho, única) región, que permite situarnos en una posición propicia para salir: la región de color morado. Para llegar a ella podemos optar por el camino vertical desde la plataforma inferior derecha de la región marrón. Situado en esta posición se da mucha fuerza al salto, y la pulga asciende hasta rebotar en el techo y quedar situada en la región exacta para dar el salto fuera del pozo.

Esta posición podría lograrse también ascendiendo por la zona de la derecha de la posición inicial de la pulga, pero es más peligroso, porque hay que trepar por encima de una planta carnívora, y algunos saltos en esa zona son verdaderamente difíciles de realizar. Por la izquierda no hay ninguna posibilidad de poder ascender hasta el agujero, de modo que no nos molestaremos en intentarlo.

Cuando se ha logrado por fin la posición antes indicada (extremos izquierda de la plataforma superior de la región morada), hemos de dar a la pulga una fuerza de salto de 8 puntos exactamente en dirección al agujero, con lo cual quedará situada en el fondo de un pequeño saliente que hay justo en la boca del pozo.

Desde esta posición hemos de saltar hacia afuera, para que la pulga rebote y quede situada en el extremo de dicho saliente.

Conseguido ésto, se debe dar toda la fuerza posible a la pulga hacia la derecha, con lo que saldrá por fin del agujero por el cual cayó. Pero el juego no termina aquí; hemos de volver al punto de partida, es decir, al margen izquierdo del agujero.

Esto se consigue situando la pulga lo más próxima posible a unas plantitas que hay justo al borde del pozo, y lanzando la pulga hacia la izquierda con fuerza 6, exactamente. Entonces vemos a la pulga saltar limpiamente por encima del agujero y situarse al otro lado.

Unos pocos saltos más allá, y la pulga vuelve al punto de comienzo de la carrera antes de caer al pozo. La pulguita es premiada con una corona de laurel y nosotros somos felicitados por nuestro amigos. De nada.

El efecto del scroll

Aparecerán entonces debajo de la pantalla de gráficos (justo encima del contador de tiempo) una pequeña serie de puntos que forman una línea. Cuando más tiempo tengamos el joystick en la posición inclinada, aparecerán más puntos y la línea se incrementará en longitud.

Esta línea es el marcador de fuerza de salto.

Si se dese un salto muy grande, dirigiremos el joystick hacia donde queramos, y calcularemos una línea de fuerza suficientemente larga para el salto en cuestión. Una vez alcanzada la potencia deseada, simplemente soltaremos el puño del joystick, que volverá a su posición vertical, mientras la pulga realiza el salto en la dirección y con la fuerza indicadas.

A pesar de la sencillez del mecanismo, el dominio es complejo, porque hay que saber en cada momento cuanta fuerza hay que dar a la pulga en su salto, y liberar el joystick en el momento apropiado, dado que si el salto es demasiado grande o pequeño, no llegaremos al lugar deseado. Si ésto ocurre, como los saltos se efectúan siguiendo una diagonal, la pulga alcanza una cierta altura al realizar cada uno, y puede caer de nuevo al suelo, sin que ello traiga como consecuencia nada irreparable, aparte del nerviosismo creciente del jugador.

Es interesante también la posibilidad que tiene el juego de poder hacer scroll (desplazamiento de la pantalla) en cualquier momento y en cualquier sentido. Esto permite abarcar un campo de visión bastante extenso a la hora de efectuar un salto, e impide darse de narices con el dragón, mientras la pulga recorre el espacio aéreo en busca de la posición más alta para poder salir. El método para hacer scroll es todavía más simple que el del salto: apretando el botón de disparo del joystick y dirigido éste en el sentido deseado, toda la pantalla se desplaza para permitir una visión más amplia.

Comentario

Nos encontramos, en definitiva, ante uno de los juegos más entretenidos y originales que existen en el mercado para Commodore 64. La sencillez de movimientos y de estructura del propio juego atrae enormemente en un principio, y las características de dificultad de consecución, mantienen el interés durante bastante tiempo.

Es muy destacable el scroll que se realiza durante los saltos de la pulga, gracias al cual descubrimos nuevas zonas de paisaje, el cual podemos manejar a voluntad en cualquier momento.

Mientras el juego se desarrolla, suena constantemente de fondo una simpática música, muy pegadiza, que ameniza las evoluciones de la pulga. Hay que señalar no obstante, que esta música, al cabo de cierto tiempo, empieza a molestar y llega incluso a aburrir, pudiéndose solucionar cortándola pero dejando el resto de los sonidos que se producen: basta con pulsar la tecla F1 y la música desaparece durante el resto del juego.

Valoración

Gráficos: 3/5

Sonido: 4/5

Interés: 5/5

Originalidad: 5/5

Dificultad: 4/5

Ficha técnica

Nombre: Bugaboo - Booga-Boo

Distribuidor: Indescomp

Precio: 1.900 ptas (cinta) y 3.500 ptas (disco)

Soporte: casete o disco

Tiempo de carga: 10 minutos y 20 segundos

Instrucciones: Completas

Tipo: Juego de acción

Programador: Pedro Ruiz

Observaciones: Se controla por teclado o joystick