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Javier Cano | Entrevista | Mapgame | Amstrad Ocio (1989)

Javier Cano | Entrevista | Mapgame | Amstrad Ocio (1989)

  • 7 de junio de 2015

Amstrad Ocio entrevistó a Javier Cano en marzo de 1989, a continuación la entrevista:

Javier Cano, un veterano en este mundillo de los videojuegos. Su primer programa, Mapgame, fue realizado conjuntamente con Emilio Muñoz, allá por 1985. Luego intervino en la realización de Las Tres Luces de Glaurung, etcétera.

- Amstrad Ocio: ¿Cómo surgió la idea de realizar Mapgame?

- Javier Cano: En aquellos tiempos, Emilio y yo acabábamos de adquirir el Spectrum y teníamos ganas de programar algo para él. Emilio conocía un programa extranjero de geografía inglesa bastante malo, y pensó que nosotros podríamos hacer algo mejor con la geografía española para que su sobrino pudiera practicar.

En un principio, la idea era hacer algo sencillo, sin mucho gráfico, pero al comenzar a programar nos dimos cuenta de que el Basic no servía para manipular bien los gráficos, y fue entonces cuando nos metimos de lleno en el Código Máquina.

Por aquellos tiempos no teníamos ninguna utilidad de programación ni ningún diseñador de gráficos, así que el trabajo fue casi artesanal. Sin embargo, gracias a ello aprendimos muchas cosas nuevas que utilizaríamos posteriormente.

- ¿De qué medios disponíais para programar?

- Como te he dicho, eran muy reducidos, ya que contábamos únicamente con un Spectrum 48K de goma, un casete y un televisor en blanco y negro.

- ¿Cuánto tiempo tardasteis en terminar el programa?

- No te podría dar un tiempo exacto, pues programábamos en los fines de semana y tiempo libre, pero aproximadamente nos llevó 4 ó 5 meses.

- ¿Cuándo os decidisteis a vender el programa y cuál fue el proceso seguido?

- Primeramente, lo llevamos a un tienda, donde lo pusimos por la curiosidad de verlo en color, pues Emilio no lo había visto aún. Allí nos dijeron que el programa tenía calidad suficiente como para ser comercializado y, por primera vez, nos planteamos seriamente la posibilidad de venderlo. Los responsables de la tienda nos dieron varias direcciones de algunas distribuidoras y productoras de software y comenzamos a movernos. Tras un par de experiencias no muy satisfactorias, dimos con Erbe, donde Paco Pastor quedó encantado con el programa. Nos ofreció unas buenas condiciones y firmamos un contrato.

Lo más gracioso de todo es que nosotros únicamente deseábamos conseguir el dinero necesario para comprarnos una impresora, y al final, el contraro superó ampliamente nuestras pretensiones.

Emilio y yo trabajábamos en una empresa de construcciones en la sección de contabilidad y con el tiempo, lo dejamos para convertirnos en programadores profesionales de videojuegos.