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ZX Spectrum +2 128K

ZX Spectrum +2 128K

  • 4 de abril de 2018

La primera impresión que se tiene al poner los dedos sobre la nueva máquina es francamente agradable, por el diseño y el tacto del teclado. No tiene nada que ver con sus predecesores. El firmware ha sido depurado y en algunos aspectos simplificado, con la intención de evitar el gran número de problemas que estaba dando el 128 K de Sinclair, por lo menos a nivel de compatibilidades. Se ha suprimido, por ejemplo, la opción de procesado de textos que tenía el primero, porque era muy incómoda de utilizar y poco operativa (32 columnas solamente, lenta en el manejo, etc.).

EL CASSETTE INCORPORADO

Uno de los grandes logros de Amstrad ha sido incorporar este cassette, aunque lo suyo hubiera sido incluir un disco similar al del CPC 6128 de Amstrad. Cuestiones de precio y de competencia con sus propios modelos, lo han desaconsejado por el momento.

Con el cassette incorporado desaparece el engorro de cables y conexiones, pero no así las dificultades a la hora de cargar.

Ante los típicos problemas de carga, en un cassette normal puede actuarse de tres maneras: mando de volumen, tono y regulación del azimut. En este caso sólo podemos actuar, con sumo cuidado y cuando la situación sea verdaderamente desesperante, sobre el azimut, ya que el volumen es automático y el tono, simplemente no existe.

Durante nuestras pruebas llegamos a la conclusión de que si bien en los programas de carga normal no hubo ningún problema, sin embargo, con cargas especiales como TURBO, MULTILOAD, y otros sistemas sofisticados, hubo algunos programas que se negaron totalmente a funcionar. Por el momento ignoramos si se debe a problemas achacables al cassette o de incompatibilidad. Más bien creemos que lo segundo.

LOS MENUS DE OPCIONES

La idea de dirigir las acciones principales menús es genial. Los programas tecleados en modo 128 K pueden usarse sin problemas en modo 48 K, siempre que no se utilicen comandos específicos del primero, como por ejemplo PLAY, etc.

Al inicializar el ordenador aparece un menú, precedido por la cifra 128 y con el logotipo de Amstrad Consumer Electronics, y dos fechas de copyright 1982 (creación del Spectrum original) y 1986 (última versión del hardware y firmware). El menú tiene cuatro opciones. La primera es cargar desde cinta. Si en este momento pulsamos ENTER, el ordenador espera que pongamos en marcha el cassette para proceder a la carga de un programa, pero mucho ojo que estamos en modo 128 y la mayoría de los programas que existen hasta el momento, no funcionan si se cargan de esta forma.

La segunda opción es 128 BASIC. Si mediante las teclas del cursor situamos la franja azul que sirve de selector sobre esta opción y pulsamos ENTER, pasamos ya directamente al editor de 128 K. La conversión al modo 48 K puede hacerse de dos formas: pulsando EDIT se accede al menú principal y desde ahí seleccionamos la opción 48 K BASIC. En este caso se produce un reset total y el ordenador se convierte en un Spectrum 48 K con todas las consecuencias: pérdida de la información en memoria (programas, datos, etc.), inicialización de las variables del sistema, restitución del CLEAR a la posición de memoria 65367, etc. Es el momento de cargar los programas que no hayan sido especialmente concebidos para el modo 128 K. Para ello basta indicar LOAD"", como de costumbre.

La otra forma de pasar a 48 K es tecleando desde el modo 128, el comando SPECTRUM. Así se conserva el programa Basic, la posición del RAMTOP y los datos que hubiese en memoria. Sólo se pierde la información almacenada en el DiscoRam, es decir, en la memoria paginada. Pero hay que tener mucho cuidado con estos cambios de «modo», ya que si en el programa hemos utilizado alguno de los dos nuevos comandos que introduce el 128, a saber: SPECTRUM Y PLAY, éstos serán sustituidos en el listado por los UDGs «T» y «U», con cuyos códigos ASCII se corresponden (de esto se deduce que en el Spectrum 128 K tenemos dos comandos más y dos UDGs menos). Así, la línea Basic 10 PLAY a$, quedaría convertida en 10 Ua$, lo que carece por completo de significado, provocando el mensaje de error C NONSENSE IN BASIC, 10:1.

La edición en modo 128 es una verdadera gozada, ya que podemos desplazarnos con gran rapidez por toda la pantalla, cambiando lo que se nos antoje. Cuando se pulsa ENTER, la linea en curso es admitida a la vez que se tokeniza y suena un pitido agudo. Si hay algún error sintáctico, el cursor cambia de color a la vez que se oye un pitido más grave.

Si pulsamos EDIT desde el modo edición, salimos a un submenú que nos permite Renumerar el listado, siempre de 10 en 10. Aquí también hay que andarse con cien ojos, ya que si bien quedan renumerados la totalidad de GOSUBs, GOTOs, RUNs y RESTOREs que indican algún número de linea, no ocurre lo mismo con aquellos que utilizan variables, GOTO, por ejemplo, no puede modificarse y en consecuencia, permanece inalterado. Lo grave en este caso no es que no renumere (sabemos que es imposible), sino que no nos advierta que no ha podido renumerar correctamente, limitándose a mostrar el mensaje OK. En un programa largo, esto puede tener catastróficas consecuencias.

Otra curiosa opción de este submenú es «Pantalla». Al accionarla veremos cómo la edición se traslada a las dos líneas inferiores, permitiéndonos de este modo, modificar líneas sin cambiar el contenido de la pantalla, pudiendo observar resultados, corregir errores, copiar datos, etc. Para volver al modo normal, se selecciona de nuevo la opción.

En modo 128, los atributos durante la edición son siempre papel blanco y tinta negra. Aunque durante la ejecución de un programa pueden cambiarse como se desee, al volver al Basic el papel y la tinta se actualizan inmediatamente, volviendo al blanco y negro.

La opción «Imprimar» (debería poner «Imprimir»), equivale a LLIST por el RS232. A este respecto hay que señalar que las impresoras tradicionales para Spectrum, como pueden ser la Alphacom 32, la Seikosha GP50, etc., sólo pueden utilizarse en modo 48 K, ya que en modo 128, toda la información asociada con el canal 3 (impresora) se dirige a la salida RS232: comandos COPY, LPRINT y LLIST.

Las funciones relativas al color como PAPER, INK, FLASH, BRIGHT, INVERSE, sólo pueden manejarse como comandos. Es decir, no podemos introducir controles de color en medio de una linea de Basic para destacarla de las demás. Ni siquiera pueden usarse TRUE VIDEO e INVERSE VIDEO, que fueron específicamente diseñadas para este fin.

Los comandos y funciones en modo 128 K deberán teclearse letra a letra, pero es indistinto hacerlo en mayúsculas o en minúsculas, ya que el propio sistema operativo se encarga de corregir estos «fallos» humanos. Con esto se resuelve el problema que presentaba el 128 K castellano de no admitir el uso de minúsculas nada más que como cadenas o variables, nunca como comandos o funciones.

Tampoco es imprescindible vigilar estrechamente los espacios en blanco entre comandos. Por ejemplo, podemos poner 10print3 y el ordenador interpretará 10 PRINT 3. Siempre que el espacio haya de colocarse entre un número y una letra, no habrá ningún problema. Sin embargo, lOprinta, no será interpretado como 10 PRINT a, sino como un error sintáctico. En modo directo nos daría «Variable not found».

Menú de opciones principal

Por último, la opción calculadora nos permite utilizar el ordenador como calculadora. Esta opción sólo revela toda su potencia si se utiliza conjuntamente con el teclado numérico opcional que por el momento no está disponible.

LA VERSION EN CASTELLANO

Lo primero que sorprende es que los mensajes de error no han sido traducidos al castellano, ignoramos el motivo.

Sí han sido, sin embargo, castellanizadas las indicaciones del teclado y algunos caracteres han sido sustituidos por otros de más frecuente utilización en nuestro idioma. Veamos cuáles.

Hasta el código ASCII 90 inclusive, los caracteres no se han tocado. El 91, que siempre había sido la apertura de corchetes «[», pasa ahora a ser la apertura de admiración «¡». El 92, que los ingleses llaman «backslash» y que tiene esta forma: es ahora la «Ñ». El 93 o cierre de corchetes «]», pasa a ser la apertura de interrogación «¿». El 124, antes «I», es ahora la «ñ». Por último, el código 96, que representa a la libra anglosajona «£», ha sido sustituido por el más hispánico «P,» que simboliza a la peseta. Hay que destacar que el cambio en estos símbolos sólo afecta a su forma, por lo que se han resuelto de un plumazo los problemas de incompatibilidad presentados por el primer 128 K en castellano, comercializado por Investrónica. donde se habían modificado la forma y también la disposición en el teclado de los mismos, alterando la rutina de scanner del teclado, lo que trajo como consecuencia inmediata el que no se pudieran utilizar programas como por EL HARDWARE.

Los cambios en el hardware son muchos y muy significativos. Externamente, además del teclado y el cassette incorporado, se advierten las conexiones para los dos joystick, que aunque tienen protocolo Sinclair, sus conectores no corresponden PIN a PIN a los de los joystick tradicionales. Esta maniobra de «incompatibilidad» intencionada no tiene ninguna explicación y en ella no se aprecia otra finalidad que la de obligarnos cendido que no comprendemos porqué no se había colocado antes, ya que es un método sencillo de evitar dejarnos encendido el ordenador o incluso prevenir la conexión/desconexión de periféricos con el ordenador en funcionamiento, circunstancia está que casi siempre se produce por descuido.

Interiormente, la tarjeta del circuito se ha rediseñado casi por completo y los detalles más relevantes podéis observarlos en la doble página adjunta.

LOS NUEVOS COMANDOS

Par razones de espacio, trataremos el funcionamiento de los nuevos comandos con más detalle en una próxima ocasión, aunque por el momento os diremos que el más significativo es PLAY, que permite componer melodías de una forma sencilla, con hasta tres canales de sonido simultáneos Los demás comandos se refieren al manejo del DiscoRam, que básicamente se comporta como una unidad de almacenamiento temporal de datos (al desconectar el ordenador se pierden). En ella se puede operar con los típicos comandos LOAD, MERGE, SAVE y VERIFY, con sólo añadirles el signo «!», que permite al ordenador identificar el comando y dirigir la operación al DiscoRam, en vez de hacia el cassette o el microdrive. con el que también es compatible.

EN RESUMEN

Podemos resumir nuestra impresión como bastante favorable, aunque con los pequeños defectos que ya hemos reseñado. Creemos que esta máquina es un paso más hacia adelante y está llamada a convertirse en el ordenador más barato y asequible del mercado a la vez que el más idóneo para principiantes e incluso expertos, pues no hay que menospreciar sus grandes posibilidades, ahora aumentadas en el aspecto sonoro (tres canales simultáneos, MIDI), y en la gran capacidad de memoria (128K RAM). Esto lo convierte también en el ordenador perfecto para juegos y no nos cabe duda de que en breve las casas de software se encargarán de demostrárnoslo.