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Turmoil - MSX de Bug Byte (1986)

Turmoil - MSX de Bug Byte (1986)

  • 3 de agosto de 2015

El jeque Abdul Al Kohol, soberano del reino de EI Khazi, tiene una afición en la que ha invertido gran parte de su fabulosa fortuna: los automóviles.


Ficha de Turmoil

Videojuego: Turmoil

Sistema: MSX

Bug Byte

Programadores: -

Año: 1986


Análisis de Turmoil

MSX Extra nº16

Este es un juego en el que tu papel es el de un mecánico de coches que está a las órdenes de un poderoso jeque, el cual tiene adoración por los autos.

Para que no se los roben los ha escondido en numerosos pasadizos secretos de su palacio. Como el salario que recibe el mecánico es mínimo, ya que este jeque es un avaro, decide darle una lección robándole los coches de su colección. Antes de llegar a uno de ellos tendrás que pasar por ciertos obstáculos como: encontrar el camino correcto o subiendo y bajando escaleras, incluso utilizar una cuerda para pasar de un lugar a otro. Pero lo más peligroso de todo es tener que enfrentarte a los ferocísimos guardianes del jeque, que vigilan constantemente cada uno de los coches.

Ten cuidado, porque si te cogen tendrás que volver a empezar desde el principio.

Antes de partir en busca de los coches tienes que llenar una jarra de gasolina y para ello has de dirigirte a la parte superior de la pantalla. Es imprescindible porque si vas sin ella el coche no se moverá del sitio. Cuando menos coches te falten más difícil te será robarlos.

Cada robo es una fase distinta y el ordenador te irá indicando los puntos que obtienes a medida que avanzas y también las oportunidades o vidas que te quedan. Comienzas con 5 vidas. Espero que puedas escapar porque de lo contrario terminarás en el calabozo o como carnaza de los buitres.

Input MSX nº1

El jeque Abdul Al Kohol, soberano del reino de EI Khazi, tiene una afición en la que ha invertido gran parte de su fabulosa fortuna: los automóviles. Tiene cientos y cientos de ellos escondidos en las cámaras de su palacio, en salas de una complicada arquitectura, plagadas de escaleras, pasadizos, cintas transportadoras, etc. El jugador, Mick, desarrolla las funciones de mecánico de la flota de automóviles, encargándose de su cuidado y limpieza. Hasta ahora Mick estaba contento con su trabajo, pero últimamente ha tenido problemas con el jeque, que ha decidido pegarle su trabajo con ojos de oveja, material de escaso valor para Mick.

Por ello no es de extrañar que nuestro protagonista se haya enfadado y haya decidido robarle al jeque sus preciosos automóviles. Con esta intención, Mick tendrá que desplazarse por todas las salas de palacio, llenando los coches del petróleo que gotea desde un depósito situado en el techo de cada sala.

Llegar hasta el depósito no va a ser fácil. Habrá que subir y bajar escaleras, saltar al estilo Tarzán ayudándose de lianas, y otras locuras por el estilo. Pero no es esto lo peor. Resulta que el jeque se ha enterado de la maniobra de Mick y ha mandado contra él a toda su guardia, compuesta por feroces espadachines, que no durarán en acabar con una de las vidas de Mick, cada vez que se encuentren con él. Mick sólo puede luchar contra ellos dejando caer gotas de petróleo por el suelo.

Cuando los guardias pisen estas gotas, resbalarán y desaparecerán al caer. Las salas del palacio, veintiséis en total, están construidas a base de imaginación. Todas ellas incluyen elementos que las diferencian de las pantallas procedentes.

Mick y sus perseguidores son divertidos sprites, que se mueven con soltura, aunque sin demasiada naturalidad, por pos pasillos y salas de palacio. El grado de dificultad del juego es suficiente como para mantener el interés del jugador durante bastante tiempo, sin que llegue el cansancio. Sobre todo se agradece la complejidad de algunas de las pantallas, que obligarán a pensar cómo llegar hasta el petróleo.


Valoración de Turmoil

Input MSX nº1

  • Originalidad: 8
  • Interés: 7
  • Gráficos: 8
  • Color: 7
  • Sonido: 6

MSX Extra nº16

  • Sonido: monótono.
  • Grafismo: Muy bueno.
  • Conclusión: Es muy entretenido y requiere mucha paciencia para superar los obstáculos. Es un verdadero desafío.