Retroinformática e informática clásica

Art Studio (Spectrum 48K) (James Hutchby) (Oxford Computer Publishing - Rainbird Software Ltd)

Art Studio (Spectrum 48K) (James Hutchby) (Oxford Computer Publishing - Rainbird Software Ltd)

Programa: The OCP Art Studio

Spectrum 48K

Rainbird Software Ltd

Programadores: Oxford Computer Publishing (James Hutchby)

Quienes hayan tenido, alguna vez, la inolvidable experiencia de manejar un ordenador Apple Macintosh, tal vez hayan pensado que jamás habría un software para Spectrum tan cómodo, potente y fácil de utilizar como el que existe para este ordenador. Reconocemos que nosotros también lo creímos así. No obstante, nada más lejos de la realidad. Los programadores de OCP nos han demostrado, una vez más, que lo importante en un ordenador es el software.

ART STUDIO es, básicamente, un programa de diseño gráfico, es decir, sirve para crear pantallas. Dicho así, podría parecer que es uno más de los muchos que existen para Spectrum. No obstante, la particularidad de este programa es que trabaja exactamente igual que el «McPaint» de Apple; con la diferencia, eso sí, de la menor resolución gráfica del Spectrum. En compensación, ART STUDIO permite trabajar con colores.

Por supuesto, el programa es perfectamente compatible con joystick, teclado e incluso, con ¡¡RATON!! Se presenta fuertemente protegido con el sistema LENSLOCK por lo que recomendamos a los inevitables «piratas» que, simplemente, se abstengan de intentarlo.

Cuando arranca, pregunta acerca de la configuración que se va a utilizar (joystick, teclado, ratón, tipo de impresora, etc.) y se «instala» automáticamente para trabajar con esa configuración. A continuación, permite sacar una copia de seguridad del programa ya instalado, para que el usuario no tenga que hacerlo de cada vez. Finalmente, salta al sistema lenslock de protección y pide la clave. Si ésta es correcta, comienza el programa propiamente dicho; sí, por tres veces, se da una clave errónea, se borra la memoria.

Como es normal, viene acompañado de un manual de instrucciones; no obstante, la sencillez de manejo es tal que, en medía hora, se puede dominar totalmente sin haber leído una sola línea del manual.

ART STUDIO está construido con una filosofía de funcionamiento que lo hace fácil de utilizar para el usuario que lo maneja por primera vez, y evita tener que memorizar complicadas secuencias de comandos. Toda la información está en pantalla, y se maneja mediante un puntero (normalmente, una flecha) que se puede desplazar por la pantalla para apuntar a una opción determinada. Para cada opción, aparece una ventana con un submenú que, de nuevo, se selecciona con el puntero. Cada modo de actuación del programa está representado por un «icono», un pequeño gráfico que nos recuerda lo que estamos haciendo. Si dibujamos, veremos un lápiz; si ampliamos, una lupa; si pintamos, una brocha o un rodillo; si utilizamos un «spray», lo veremos en la pantalla.

Existen cinco funciones básicas; arriba, abajo, derecha, izquierda y «selección». Si se utiliza joystick, serian las cuatro direcciones más el «disparo»; sí se utiliza un «ratón», lo mismo; y si se maneja con teclado, una tecla, previamente seleccionada, realizará cada una de estas funciones.

En principio, aparece una flecha en el centro de la pantalla y un menú de opciones en la parte superior. No tendremos más que mover la flecha para apuntar a la opción requerida y apretar «selección». En ese momento, se «despliega» un submenú donde seleccionar, de nuevo, una subopción de la misma forma que antes. Por ejemplo: supongamos que queremos dibujar; primero seleccionamos «Paint». Aparece, entonces, un submenú que nos permite elegir «lápiz», «brocha» o «spray». Una vez seleccionado el instrumento de dibujo, aparece un tercer menú para elegir el tamaño y la forma del trazo o la densidad del «spray». Con esto, termina la selección. Si hemos elegido un lápiz, veremos en pantalla, precisamente, un lápiz. Si hemos elegido la brocha, veremos una brocha. Y si se trata del «spray», veremos, como era de esperar, un «Spray».

Ya podemos empezar a pintar. Si mantenemos «selección» apretado al tiempo que nos movemos, el instrumento que hayamos elegido, irá dejando su rastro por la pantalla. Si soltamos «selección», simplemente se moverá de sitio sin pintar.

Podemos rellenar de color una figura cerrada (Fill). Para ello, nos aparece un menú donde seleccionaremos la «trama» y, luego, un pequeño rodillo de pintor que colocaremos encima de la zona a rellenar antes de pulsar «selección».

Si queremos ampliar parte del dibujo para verlo mejor. nada más fácil: seleccionamos «magnificación» x2, x4 ó x8 y nos aparece una «lupa» en pantalla. Colocamos la lupa sobre la zona a ampliar y pulsamos «selección». Ahora podemos controlar, independientemente, cada pixel de la zona ampliada, poniéndolo a «0», a «1» o invirtiendo su valor.

Si queremos insertar un texto, seleccionamos «Text» y elegimos: de izquierda a derecha, de arriba a abajo, con letra «bold» (negrita), de lado, doble alto, doble ancho, etc. Nos aparece un cursor con forma de «1». Lo colocamos donde deseemos escribir y pulsamos «selección». Cuando acabemos, volvemos a pulsar «selección» y podemos trasladar el cursor a otro sitio o elegir otra opción del menú. Normalmente, el programa utiliza el juego de caracteres de la ROM, pero incluye un potente editor de caracteres para que podamos crear o cargar los nuestros.

También podemos crear nuestras propias tramas de relleno o darle la forma y tamaño que queramos a la «brocha».

Una de las cosas más impresionantes que se puede hacer con este programa es el manejo de ventanas. Seleccionamos «windows», definimos una ventana, volvemos a «windows» y ya podemos hacer con esa ventana lo que queramos: borrarla, invertirla, trasladarla de sitio, copiarla en otro lugar, rotarla o reescalarla. Esto último consiste en copiarla en otro lugar y a otro tamaño, con lo que, también, variará de tamaño lo que haya en el interior de la ventana.

Podemos almacenar la pantalla o cargar o salvar en cinta un juego de caracteres que hayamos creado con el editor, así como convertir en caracteres una parte de la pantalla (muy útil para hacer figuras grandes a base de UDGs).

Hasta aquí, hemos explicado por encima el manejo del programa. No obstante, ART STUDIO incluye muchas más posibilidades que no hemos podido comentar, ya que llevaría un libro entero analizarlas todas. Dentro de poco, estará disponible en España. Estamos seguros de que quien lo maneje una vez, no podrá vivir sin él. La mejor definición que se puede dar de este programa es que «enamora» al usuario. Hasta que no lo cargues, no sabrás de lo que es capaz tu Spectrum.

Fuente | Microhobby nº74 abril 1986

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